Jóvenes cofrades, miembros de una misma familia
Alrededor de 35 jóvenes de varias hermandades nos reunimos el sábado 18 en la Casa de la Iglesia para celebrar el IIº Encuentro Diocesano de Jóvenes Cofrades.
Fue una jornada intensa en la que durante casi 8 horas pudimos compartir experiencias, anécdotas... y en la que se vivió un verdadero espíritu cofrade. A las 10 y media nos reunimos en torno al Señor para comenzar la jornada con una oración en familia. Luego comenzamos un diálogo: empezaron presentándonos la realidad de la juventud dos miembros del equipo diocesano de pastoral juvenil. Posteriormente dos cofrades expusieron su testimonio como joven miembro de una hermandad y como hermano mayor. Para terminar D. Florentino Gutiérrez, vicario general, nos expuso lo que es una diócesis y cuál es su importancia.
Luego nos juntamos por grupos y expusimos nuestras opiniones acerca de los tres temas expuestos en un diálogo muy familiar. Tras un descanso de media hora, tres representantes de cofradías (Hermandad de Jesús Despojado, Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad y Archicofradía del Rosario) nos expusieron su trabajo con los jóvenes ya fuera a través de grupos jóvenes o de otras iniciativas pastorales. Al acabar las presentaciones se abrió un debate acerca de lo que se puede hacer para trabajar con los jóvenes dentro de una cofradía: cursos de formación, grupos de acólitos, etc. y se acordó formar un equipo de trabajo en este campo.
A partir de las dos y media y hasta las cuatro seguimos dialogando en una comida con lo que llevamos para compartir y después emprendimos nuestro recorrido por algunas sedes canónicas de nuestras cofradías. Empezamos por visitar el Convento de los Dominicos, donde visitamos la sede de la Archicofradía del Rosario y concluimos rezando un Ave María ante su titular. También pudimos ver la capilla de la Hermandad Dominicana. Después nos dirigimos a San Pablo, sede de la Congregación de Jesús Rescatado, donde rezamos un Padre Nuestro y pudimos besar el pie del venerado Cristo.
La siguiente parada fue San Benito, donde pudimos admirar la belleza de la talla de Fco. Romero Zafra bendecida el sábado anterior. Acabamos en la Capilla de la cofradía más antigua de Salamanca, la Vera Cruz, cinco veces centenaria. Visitamos la hermosa capilla de la Dolorosa y acabamos dando gracias al Señor por ese maravilloso día y cantando junto a las Esclavas la Salve a la Inmaculada. Fue un día maravilloso que se ha de repetir el próximo año a más tardar.
Fotografía de José Antonio Arroyo Villoria.










