Rezando a Dios, de otra manera. IV (Fin de la utopía, vuelta a la realidad).
Si en los tres años anteriores, la música procesional había vivido el transito del rechazo a la mas feliz de las utopías, 1995 nos devolvería a la mas cruda de las realidades. Una mal llamada - defensa de las Cofradías – nos llevaría a presenciar grandes tensiones con la Junta de Semana Santa y más directamente a una de las grandes razones del distanciamiento de las bandas con esta, hecho crucial que podemos observar aun en nuestros días.
El nuevo "Consejo Rector" tomaba las riendas de la Semana Santa, con la única intención de defender y luchar por el gran bloque que constituían el grupo de Hermandades y Cofradías de la ciudad. Gesto muy honorable por su parte, era su cometido y sigue siéndolo, pero creo que aquello degeneró en el más triste de los olvidos, en una de las partes más importantes, la música.
Los problemas monetarios volvían a ser evidentes, pero pienso que se gestionaron mal, muy mal, o realmente bien, depende para donde se inclinara la balanza, sin embargo algunos hechos que veremos en los siguientes años, corroborarían mis pensamientos.
Aquella "genial" idea de presentar las ofertas en sobre cerrado (a modo de concurso público de cualquier licitación) en lugar de negociar o renovar las condiciones existentes, se convertía en la ruptura de varios de los acuerdos alcanzados con anterioridad y por consiguiente con las ilusiones y proyectos de muchas personas, divide y vencerás, pero no convencerás.
En este punto, quiero recordar que la Semana Santa con anterioridad a todos estos cambios (años 80), cubría sus necesidades musicales con las Bandas de los Cuarteles de la ciudad (Matacán e Ingenieros), con la Municipal y con las que se formaban en los senos de las cofradías (Amor y Paz, Huerto de los Olivos). El gasto era mínimo y el compromiso era grande. La formación de Bandas Juveniles era un poco un mundo desconocido para gran parte de los dirigentes semana santeros y en este hecho está basado, el gran error cometido este año 1995.
Nadie paro a pensar, que aquellas asociaciones juveniles musicales, se mantenían en base a un 90% de las contrataciones realizadas en Semana Santa. También era mas que lógico, para ello dedicaban casi todo el año en su preparación y formación, siendo uno de los colectivos o quizás el primero, en vivir durante todo el año, para y por su Semana de Pasión.
Todas estas incidencias y alguna mas que obviamente omito, por motivos que podrían degenerar en polémicas y rencillas, se convertirían en la primera piedra para la ruptura de aquellas buenas relaciones mantenidas con la Junta de Cofradías hasta esta fecha y aunque en cierto grado y en menor medida, me atrevo a decir, incluso hasta nuestros días.
La "Música procesional" es una de las partes importantes de nuestros desfiles, igual que sus "Pasos", sus "Nazarenos", sus "Enseres", sus "adornos florales", sus "recursos humanos" etc. Pienso y creo que aquel año 1995, la gestión no fue llevada correctamente, pero también creo y pienso que todo lo cura el tiempo, y eso, tiempo tenemos de sobra para que las aguas vuelvan a su cauce. Salamanca tiene excelentes Bandas, SI, todos sabemos que cuestan su dinero, pero con buena fe por parte de todos se puede llegar a un acuerdo, a grandes acuerdos como aquellos de 1992. No dejemos que esto se convierta en un reguero de aparición y desaparición de Bandas, en otras ciudades no disfrutan de la cantidad y calidad que poseen las nuestras, quizás deberíamos intentar implicar mas las instituciones, pero eso es harina de otro costal y no corren buenos tiempos para esos "Lares".
El trabajo que realizan cientos de jóvenes de nuestra ciudad, no se valora como se debe, cientos de horas perdidas de su tiempo libre, de su trabajo, de sus estudios, de sus familias, novios y novias, etc....
Pongámonos en su piel un solo instante y comencemos a fomentar esto correctamente, con todos y para todos, al final quien va a salir ganando es nuestra Semana Santa y eso es lo que cuenta.
La música había evolucionado en cuestión de cinco años, hasta límites insospechados, buena prueba de ello, se podía ver y escuchar en los desfiles procesionales de aquel año.
Amen de la Banda Municipal y de la Capilla Musical "Amor y Paz", dos bandas: Francisco Salinas (Dirigida por D. Desiderio Tavira) y Ciudad de Salamanca (Dirigida por D. Luis Calvo Castillo), nos traían a nuestra ciudad, los primeros conciertos de Semana Santa, exclusivamente organizados por ellas o bien en colaboración con alguna de las hermandades con las que participaban en la procesión. El Teatro de Caja Duero, La Iglesia de San Esteban y la Clerecía, solían llenarse del público cofrade para ver las evoluciones de ambas formaciones.
Los repertorios estaban completamente actualizados y ya se podían escuchar en nuestra ciudad "marchas procesionales" que eran famosas en su lugar de procedencia. Francisco Salinas nos ofrecía por aquella época, La Saeta, Hermanos Costaleros, Encarnación Coronada, A la voz del Capataz, Al Señor de Sevilla, etc. pero sin duda alguna su mayor aportación fue, La Madrugá. Por primera vez se escuchaba en Salamanca la gran obra del Maestro Abel Moreno y paradójicamente os puedo asegurar que la subida por Compañía del Cristo de los Doctrinos en la noche del Lunes Santo, era impresionante. Por su parte Ciudad de Salamanca, seguía en una línea con un carácter mas fúnebre y a su repertorio llegaban de la vecina Zamora, marchas como, El Dolor de una Madre, Marcha Fúnebre de Chopin y la versión actual de la Marcha Fúnebre de Thalberg (Arreglos de Ricardo Dorado) hasta la fecha se había interpretado la primera versión del Maestro Haedo.
Pero a parte de estas dos formaciones, en las que no quiero extenderme mas, pues en los próximos años, como veremos llegarían mucho mas lejos, la calidad del resto de bandas comenzaba a despuntar y de que manera.
Las idas y venidas con la Junta de Cofradías, habían dado lugar a la suspensión del Certamen de Bandas, pero con motivo de su XX aniversario, la OJE organizó dicho evento, para deleite de cofrades y público en general. Las relaciones de dicha banda con la Agrupación Santa Marta de la Algaba de Sevilla, llegaban a lo más alto y eso se notaba en la preparación de la banda, tanto en calidad como en repertorio. Aquel año grabaría su primer disco, rigurosamente en directo en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Salamanca. Costalero, Réquiem, La Saeta, Penas de San Roque, Jesús Cautivo, entre otras, quedaban en formato cassette para la historia.
De la mano de Luis y Jesús Albín, La Banda de Cornetas, Tambores y Gaitas del Amor y de la Paz, pasa a convertirse en Agrupación Musical. A día de hoy, aun no me puedo explicar como aquella banda, no llegara a procesionar detrás de su titular, calidad no le faltaba, pero la organización del desfile en aquella época y la injustificada desconfianza por parte de algún miembro de la Junta de Gobierno de la Hermandad, motivaron tales hechos. La Banda comenzó a interpretar marchas como, Pescador de hombres, Sabed que Vendrás, Himno al Santísimo Cristo de la Sangre, Perdona a tu Pueblo, etc. Creo que siempre recordaré, la excelente actuación de la que disfrutamos el Domingo de Ramos, se cumplía el cincuenta aniversario de la Hermandad Jesús Amigo de los Niños y fue la Banda encargada de poner música a nuestra entrañable "Borriquita", de forma totalmente desinteresada, como regalo por tal efemérides.
Las secciones de Cornetas y Tambores de Francisco Salinas y Ciudad de Salamanca (Banda Grupo Cultural y Banda San Fernando) comenzaban a introducir las Cornetas DO-RE, con lo cual el paso para interpretar ese tipo de marchas comenzaba a dar sus frutos. A finales de año, la sección de San Fernando se desliga de Ciudad de Salamanca, en lo que sería los primeros pasos de la Banda de Cornetas y Tambores "Almavera".
No quiero cerrar el artículo sin hacer una mención especial, es cierto que en aquel año, toda clase de suspicacias llegaban a nuestra mente, pero la buena y cordial relación entre los dirigentes de las Bandas, ganaban la batalla a todas estas cosas. Aquel 1995, la Sociedad Musical del Grupo Cultural, realizo quince actuaciones (8 Francisco Salinas y 7 la Banda de Cornetas y Tambores) cubriendo prácticamente la totalidad de los desfiles procesionales. Aquello le valió el reconocimiento y galardón de la Tertulia Cofrade-Pasión, por su labor en Pro de la semana santa, pero a su vez cierta desconfianza para con el resto de grupos de la ciudad, desconfianza injustificada porque en el próximo capítulo, descubriremos que fueron las grandes victimas de las negociaciones de ese año. Muchas bandas se habían negado a participar en la semana santa, aunque a última hora y por el bien de esta cedieran un poco de terreno. Digo victimas, porque al año siguiente, y siempre por motivos monetarios, verían como el gran trabajo del año anterior quedaba en el olvido.










